martes, julio 31, 2007

Evocación

Para Julio C.

y esa primera vez
que la Maga
y Oliveira
se encontraron

se dijeron
adiós

para
siempre

6 comentarios:

SOY13 dijo...

y, de manera oblicua, se desató una persecusión también: la Maga como la flecha que recorre el mundo. Es probable que de pronto Rayuela vaya tomando nuevos modos de coger el libro y leerlo.
Saludos

Luis Alvaz dijo...

Siempre tengo ganas de volver a tomar Rayuela y leerlo en cualquier otro orden; y es por eso que quizá a veces prefiero evitar verlo, para no caer en los laberintos de la maga, o en los movimientos brownoideos que tantas cefaleas han provocado.

Saludos 13

SOY13 dijo...

Sobre Brown hay mucha geometría, si así se hiciera la lectura. El azar, por otra parte, y el factor lúdico de Rayuela es inédito y proporcional a las veces que se abre el libro para empezar la lectura. O recomenzarla. Por otra parte, y desviándome, Lluis, un poco: El Traductor de Benesdra es algo que merece la pena leer. No digo que sea Rayuela en estilo porque aquella es única, pero sí trae la polifonía suficiente para leer una historia bien tejida.
Saludos

Luis Alvaz dijo...

Gracias por la sugerencia; en cuanto tenga en mis manos "El Traductor", no vacilaré en leerla. Me agrada cuando los escritores siguen las entramadas líneas de la polifonía. ¿No te provoca escuchar el Arte de la Fuga?

Diego dijo...

Desearía dejar un comentario inteligente pero sólo tengo la vieja anécdota de cuando encontré rayuela (la versión crítica de Ed. Cátedra) en oferta en la librería de la UAM y yo había ya gastado el dinero en alguna baratija. Desde ese día vago buscándo comprar Rayuela de Ed. Cátedra en 80 pesos y ese orgullo mezquino me ha impedido leerla.
http://diemendoza.blogspot.com/

SOY13 dijo...

Sin duda, Lluis. El Arte de la fuga, pero en cuarteto de cuerdas (por ahí hay una grabación del Cuarteto de la Cd. de México, buena), O ¿qué tal mejor escuchar la paródica composición de G. Gould? ("So you want to write a fugue?"). Finalmente, todo el carnaval en la literatura adopta los rasgos con mayor capacidad en la música. La demostración, como se sabe, es esa intersección entre música-literatura que algunos desdeñan, pero en este diálogo no.