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viernes, febrero 12, 2010

Notas de Cortázar

En el momento en que estoy solo,
estoy completamente solo...
solo...

A una pregunta que le hizo la revista Life sobre el futuro de la novela [esta respuesta la deberían leer todos los editores]:

"Cuando Life me pregunta qué pienso del futuro de la novela, contesto que me importa tres pitos; lo único importante es el futuro del hombre, con novelas o televisores o todavía inconcebibles tiras cómicas o perfumes significantes o significativos, sin contar que a lo mejor uno de estos días llegan los marciano s con sus múltiples patitas y nos enseñan formas de expresión frente a las cuales El Quijote parecerá un pterodáctilo resfriado. Por mi parte me reservo la úlcera de estómago para cuando camino por los suburbios de Calcuta, cuando leo un discurso de Adolf von Thaden o de Castelo Branco, cuando descubro, con Sartre, que un niño muerto en Vietnam cuenta más que La Náusea. El futuro de mis libros o de los libros ajenos me tiene perfectamente sin cuidado; tanto ansioso atesoramiento me hace pensar en esos locos que guardan sus recortes de uñas o de pelo; en el terreno de la literatura también hay que acabar con el sentimiento de la propiedad privada, porque para lo único que sirve la literatura es para ser un bien común como lo intuyó Lautrémont de la poesía, y eso no lo decide ni lo regentea ningún hautor desde su torrecita criselefantina. Un escritor de verdad es aquel que tiene el arco a fondo mientras escribe y después lo cuelga de un clavo y se va a tomar vino con los amigos. La flecha ya anda por el aire, y se clavará o no se clavará en el blanco; sólo los imbéciles pueden pretender modificar su trayectoria o correr tras ella para darle empujoncitos suplementarios con vistas a la eternidad y a las ediciones internacionales".


Otra nota de Cortázar:

"Una revolución que no salve la alegría por debajo o por encima de todos sus valores esenciales, está destinada al fracaso, a la lenta parodia de lo que no llegó a ser; y que no se confunda la frivolidad, que no va más allá de las superficies, esa conciliación y esa armonía del hombre libre con su ámbito, su sociedad, su mundo".

miércoles, febrero 10, 2010

Cortázar el peatón

http://buenosaires.gov.ar/blog/intec_media/files/2009/07/cortazar_hole1.jpg
Siempre he tenido una cierta aversión a los vehículos automotor; sin embargo, nunca hasta ahora, me había topado con un escrito que tan lúcidamente explicara esa antipatía. Ese pequeño escrito (de Cortázar por cierto), aparece en la variopinta compilación intitulada "Papeles Inesperados".

No voy a hacer una crítica literaria correspondiente, sino hablar un poco de las razones que tuvo Cortázar -así como yo-, para desdeñar el objeto-automóvil (aunque no así otros tipo de transporte colectivo).

Para empezar, la muy elocuente mano de Cortázar, escribe desde el punto de vista del Peatón, ese individuo que no tiene derecho de circulación más allá de lo que marcan las numerosas líneas amarillas que lo contienen. (Y ni hablar de las bicicletas, que no tienen el más mínimo derecho -al menos en mi ciudad no-). Así que Cortázar comienza su escrito diciendo:
A esta altura de mi vida en una gran ciudad, lo mejor que le encuentro a un automóvil es que no sea mío. Desgraciadamente ellos no parecen compartir este rechazo, y me basta salir a la calle para ingresar en un sistema y un código en los que sólo la vigilancia más atenta puede evitar el rápido paso de la integridad a la papilla.
La primera frase es contundente. Creo que si lo volviera a escribir, Cortázar omitiría "a esta altura de mi vida", o lo remplazaría por "a esta altura de la vida", ya que hoy por hoy millones de automóviles hacen uso indiscriminado del espacio público, para allanarlo y convertirlo en espacio privado de los que tienen acceso inmediato a un automóvil.

Quizá lo más interesante es que Cortázar nos invita a reflexionar ¿para qué (realmente) sirve un automóvil?, y me refiero aquí a esos entes que se mueven solitarios por la autopista y las calles de la ciudad. Evidentemente existen muchas respuestas para ese cuestionamiento, y eso sin inmiscuir a la industria de los hidrocarburos o a las mismas armadoras de autos; es más, omitiendo totalmente el tema de la contaminación o el calentamiento global, que en 1969 (cuando fue escrito el pequeño texto), estaban fuera de todo contexto.

El mito-automóvil existe porque es uno de los valores de la sociedad capitalista más arraigados; los individuos trabajan para obtener uno de estos bienes preciados, para mantenerlo y después para poder remplazarlo. Tienen nombres mitológicos que nos recuerdan un pasado remoto y aventurero. Algunos remiten a nombres de nubes (Cirrus, Stratus), otros hacen uso de barbarismos ("Focus", fuego), una marca entera nos hace hincapié en un pasado socialista (Volkswagen), y otros simplemente tienen nombres fonéticamente atractivos.

La cuestión quizá no sólo radica en la practicidad y la comodidad; también está el asunto del control, del status, de la soberanía que se adquiere al estar detrás del volante. La persona-automóvil adquiere una confianza inusitada cuando tiene el control en sus manos, cuando puede trasladarse a donde le plazca, cuando acciona la bocina en el momento en que no le conceden el paso.

El automóvil nos vuelve anónimos, nos da la capacidad de acceder a un mundo acético y aislado, ajeno a los conflictos del mundo exterior. Ese espacio nos protege de las agresiones de la intemperie, del frío, de la lluvia, de la posibilidad de resultar afectados por las inclemencias del tiempo.

Volver a ser peatones-individuos-personas ya no es una opción. Si queremos reemplazar a la persona-mito-objeto-automóvil, habría que plantearnos primero la posibilidad de cambiar toda nuestra relación con el entorno y con el resto de los individuos.

El día en que las calles sean La autopista del sur y los automóviles, incapaces de moverse, se conviertan en habitaciones; y las personas, incapaces de ignorar al otro, vuelvan a interactuar con el resto de las personas, quizá ese día haya la posibilidad de modificar el panorama actual que gira entorno al automóvil.

Por ahora, ¿cómo reconciliarse con los autos? Dejemos que Cortázar nos dé la respuesta:
¿Me reconciliaré alguna vez con los autos? Tal vez, pero para ellos tendrían que ser muy diferentes de lo que son, y cuando hablo de autos hablo sobre todo de sus dueños y conductores. Los aceptaría si la ciudad estuviera llena de formas insólitas y coloreadas, de pinturas y dibujos en movimiento, de burbujas o de paralelepípedos que prismaran las luces al moverse, de una individualidad que cada vez falta más en nuestra civilización; los aceptaría si sus conductores, tantas veces solos en el volante mientras la gente sale de sus trabajos y busca ansiosamente un autobús ya lleno o ausente, invitaran a aquellos que coincidieran con su itinerario, los acercaran a sus casas y charlaran un poco con ellos. Ya sé que es mucho pedir, y que casi siempre el que se compra un autor no lo hace para acercarse sino para separarse, para reinar como un pequeño déspota dentro de su triste escarabajo reluciente. De manera que hasta nueva orden sigo andando a pie o tomando el metro; siento la brisa en la cara y el suelo bajo mis zapatos, me rozo con la gente y cuando puedo hablo con ella. Retrógrado, sin duda, pero mucho más feliz.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhqI9suHc3aP4_Yy5_I13y8D4l-4WTbdAvIpVhj1pDNRX5WnY4jWQPggSLZdI4X39H7Mapo78RNTD-MLrdnb10GcHVJI8__KqnD1-v2aYqr7lXvVxhuAa6bLBWuPRBtUKe2SCL_/s400/peaton.gif 
[Las citas fueron tomadas del texto Monólogo del peatón, de Julio Cortázar, compilado en Papeles Inesperados (2009)]

lunes, mayo 18, 2009

A Mario

 
Con ríos
con sangre
con lluvia
o rocío
con semen
con vino
con nieve
con llanto
los poemas
suelen
ser 
papel mojado 


A la memoria de Mario Benedetti

Si para decir, como los críticos,
“Qué bueno que se fue Mario:
Quien dañó la poesía con sus letras,
Quien le entregó la lírica a la gente común,
Quien alimentó sus poemas con franqueza”

Si para decir eso hace falta:
ser un buen poeta, un enorme poeta,
un buen lector de poesía, un crítico literario,
una eminencia en la palabra y la escritura.

Pues entonces yo no soy ni poeta
ni lector de poesía, mucho menos un
crítico de arte o literatura.

Yo simplemente extraño
a Mario y su franqueza,
con sus palabras cálidas y simples
como mi nombre, que se
pronuncia en un solo suspiro
en un solo trazo del viento.

viernes, febrero 13, 2009

Cartas de Mamá (adaptación radiofónica)



El primer libro que leí de Julio Cortázar fue Las Armas Secretas. Del primer cuento de este libro, varios compañeros y yo (hace poco más de 2 años), produjimos una adaptación radiofónica. El cuento se titula Cartas de Mamá; una historia donde se entrelazan magistralmente los elementos realistas y ficticios.

Esta adaptación radiofónica no contiene narrador, por lo que la atención a los detalles resulta apremiante. Quizá la música (que es toda de Piazzolla) funja como un elemento narrativo primordial, ya que se eligieron las piezas de acuerdo a las particularidades de cada atmósfera.

Debo a Cortázar gran parte de mi formación. Este día (¿o fue ayer?) se conmemoran 25 años de su muerte.

[click para escuchar la adaptación]

Borges habla de Cortázar*

Prólogo a "Cartas de mamá"

Hacia 1947 yo era secretario de redacción de una revista casi secreta que dirigía la señora Sarah de Ortiz Basualdo. Una tarde, nos visitó un muchacho muy alto con un previsible manuscrito. No recuerdo su cara; la ceguera es cómplice del olvido. Me dijo que traía un cuento fantástico y solicitó mi opinión. Le pedí que volviera a los diez días. Antes del plazo señalado, volvió. Le dije que tenía dos noticias. Una, que el manuscrito estaba en la imprenta; otra, que lo ilustraría mi hermana Norah, a quien le había gustado mucho. El cuento, ahora justamente famoso, era el que se titula "Casa Tomada". Años después, en París, Julio Cortázar me recordó ese antiguo episodio y me confió que era la primera vez que veía un texto suyo en letras de molde. Esa circunstancia me honra.

Muy poco sé de las letras contemporáneas. Creo que podemos conocer el pasado, siquiera de un modo simbólico, y que podemos imaginar el futuro, según el temor o la fe; en el presente hay demasiadas cosas para que nos sea dado descifrarlas. El porvenir sabrá lo que hoy no sabemos y cursará las páginas que merecen ser releídas. Schopenhauer aconsejaba que, para no exponernos al azar; sólo leyéramos los libros que ya hubieran cumplido cien años. No siempre he sido fiel a ese cauteloso dictamen; he leído con singular agrado Las armas secretas de Julio Cortázar y sus cuentos, como aquel que publiqué en la década del cuarenta, me han parecido magníficos. "Cartas de mamá", el primero del volumen, me ha impresionado hondamente.

Una historia fantástica, según Wells, debe admitir un solo hecho fantástico para que la imaginación del lector la acepte fácilmente. Esta prudencia corresponde al escéptico siglo diecinueve, no al tiempo que soñó las cosmogonías o el Libro de las Mil y Una Noches. En "Cartas de Mamá" lo trivial, lo necesariamente trivial, está en el título, en el proceder de los personajes y en la mención continua de marcas de cigarrillos o de estaciones del subterráneo. El prodigio requiere esos pormenores.

Otro rasgo quiero indicar. Lo sobrenatural, en este admirable relato, no se declara, se insinúa, lo cual le da más fuerza, como en el "Izur" de Lugones. Queda la posibilidad de que todo sea una alucinación de la culpa. Alguien que parecía inofensivo vuelve atrozmente.

Julio Cortázar ha sido condenado, o aprobado, por sus opiniones políticas. Fuera de la ética, entiendo que las opiniones de un hombre suelen ser superficiales y efímeras.

Buenos Aires, 1984

* Nicolás Cócaro (1993). El joven Cortázar, Buenos Aires, Ediciones del Saber

lunes, enero 26, 2009

a Günter

Tal cual un padre con su hijo

Un viejo
tambor roto
en silencio

es el recuerdo
—el rojo recuerdo—
de un pasado
que redobla
en las paredes

el fantasma
que redobla
una cadencia
sinuosa y pueril

al ritmo de ventanas
destruidas
por el grito
vitricida
_______

Textos y acuarelas de Günter Grass*


BREVE SERMÓN DOMINICAL
Dios —según Nietzsche— está muerto,
    pero, como arma de múltiples usos,
         sigue siendo operativo
              y, al no estar protegido por patentes,
es comercializado en todo el mundo.


¡AY MISERABLE!
Hasta tu mierda
      cae caprichosa,
           huele egocéntrica
                y no admite comparaciones.

*Grass, G. (1997). Hallazgos para no lectores.

jueves, febrero 14, 2008

Sueños circulares

A Borges y sus “Ficciones”

martes, julio 31, 2007

Evocación

Para Julio C.

y esa primera vez
que la Maga
y Oliveira
se encontraron

se dijeron
adiós

para
siempre

lunes, mayo 28, 2007

Un hombre insignificante

Un sueño onírico que desemboca en un capricho sonoro.

Este radioarte fue hecho con fragmentos de entrevistas a Julio Cortázar, Pita Amor, Blas Galindo y Manuel Enriquez.

martes, mayo 15, 2007

Para 13

13 participa en el conocido reality "Caza de Letras", aquí les dejo su link

13

Se presenta como Brendeliano, lo cual me deja muy buenas expectavias. En las letras mexicanas siempre han faltado aquellos que le den verdaderos bríos a la Música. Como lector usual de Pauta sé de antemano que hay melómanos en el mundo de las letras (Eduardo Lizalde, Juan Villoro; los finados Gorostiza, Novo, Luis Ignacio Helguera y otros grandes nombres); sin embargo, siempre hay quienes la relegan y la dejan sola, como exiliada de las artes. Los siguientes, son los aportes de 13 al concurso antes mencionado.

(Biografía propia de Ficción)

Te describes en una pesadilla o en algún recuerdo borroso y descabellado. La sombra, como analogía del futuro; la serpiente es el escrutinio de los "sabios", o los jueces que te amedrentan cada vez que envias un texto al concurso (tal vez). Sin embargo, y a pesar de que el ofidio siempre regresesa, ni tu carne ni tus ideas claudican ante la ponsoñoza mordida. Quizás tu otra mano, que siempre atestigua los eventos, sea la verdadera escritora, y tú sólo un personaje de esa historia.


(Ambientación Abierta)

Describes, no me cabe duda, el paraíso de un escritor y sus letras. Sólo falta, quizá, palabras deslizándose sobre ese río (¿de café?, que crea ese olor en el ambiente), o que la lluvia cantara salmos, y cantatas de Bach. El napalm todo lo destruye, o todo lo purifica y lo hace nada.


(Ambientación Cerrada)

Creas un ambiente común (no un lugar común) con claros detalles
imaginarios. Lo que me recuerda un poco a Borges; que a propósito, decía: «Una historia fantástica, según Wells, debe admitir un solo hecho fantástico para que la imaginación del lector la acepte fácilmente», y remata diciendo que el "prodigio" requiere pormenores (marcas de cigarro, pasos torpes, fondo musical del aire acondicionado), para crear una atmósfera cotidiana, dentro de una historia imaginaria.

martes, abril 24, 2007

Te quiero

Del disco Nacha Guevara canta a Benedetti, de 1975, donde esta cantante argentina hace un despliegue interesante de sus facultades vocales con la poesía del poeta uruguayo, tomé una de las canciones más populares, "Te quiero", y la ensamblé junto con una declamación que Benedetti hace del mismo poema. Creo que el resultado es interesante.
Para escucharlo basta con buscarlo en la lista de reproducción del podcast que está al lado derecho, o en el siguiente link: http://luis_alvaz.podomatic.com/entry/2008-05-13T20_43_42-07_00

sábado, abril 14, 2007

Música Concreta

... sí, así como decía Pierre Schaeffer:




"Seamos concretos"



¿no oyen ruidos?

[...]

son objetos

SONOROS

silencio

sábado, marzo 31, 2007

Discurso

La naturaleza es una esfera infinita,
cuyo centro está en todas partes
y la circunferencia en ninguna
“La Esfera de Pascal” de J. L. Borges



Cada uno de nosotros es
un pequeño texto del discurso
que el ser humano
ha logrado plasmar
en el infinito caudal
de la historia.

miércoles, diciembre 20, 2006

Rimbaud - Poema sonoro (radioarte)

Click aquí para descargar (Megaupload)
















Y finalmente ¿quién es
Arthur Rimbaud?

Ella lloró rojo
cantó blanco
escupió amarillo
y esgrimió
este verso a-zu-lado

vámonos a morir a otro lado
(verso azulado)
seamos como palomas
eludamos halcones peregrinos
caminemos con cadencia de señora

así tal vez, Rimbaud
se eludió a sí mismo
al turbio ser que ahora recuerdo
para convertirse en navegante ilusorio
de su propio tiempo

así (verso azulado)
al dejar toda su obra
en prácticamente dos libros
y morir trágicamente
como sólo los grandes lo han hecho
no sólo se mitificó
también se engulló
se santificó
y se maldijo mil veces
por ser un poeta maldito

se desangró
al teñir la boca de Verlain

muerto estaba
al ser comparado
con Baudelaire

déjate de delirios
la vida se estrangula
desde tus poemas
las sogas atadas
en el discurrir de la tarde
y un llanto prolongado
nace desde el suelo

y finalmente
me pregunto (un verso azulado)
¿quién es Arthur Rimbaud?
¿es acaso alguien?
¿es acaso el único hombre
que nació siendo un poeta?

¿o es que yo estoy muerto?
y él tan vivo
que eludió
los mares y la tierra
las bestias azules
y los cantos vacíos
para saciar
las bocas
y trampas
que descendidas
yacen
en las alforjasde tu entierro