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sábado, diciembre 19, 2009

Último Deseo


Tumba de Julio Ruelas en Montparnasse, realizada por el escultor Arnulfo Domínguez Bello*
[esta tumba estuvo a punto de ser destruida, y los restos de Julio Ruelas enterrados en una fosa común, pero gracias a la movilización de un grupo de artistas mexicanos radicados en París, el gobierno de Zacatecas ahora se hace cargo de los gastos de la tumba, la cual fue restaurada hace poco] 

 Último Deseo

Esto no tiene remedio. Yo sé que me voy. Sólo quiero un último favor: que me sepulten en el cementerio de Montparnasse... Y si no es mucho pedir consiga usted una fosa contigua a la barda que da al boulevar, para que desde allí pueda yo descansar oyendo el taconeo de las muchachas del barrio...

Julio Ruelas, a Jesús Luján, en su lecho de muerte
[Valadés, E. (2009). El libro de la imaginación. FCE, pág. 187]  

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Y es así que en la actualidad, Julio Ruelas, uno de los más talentosos artistas plásticos que ha dado México, descansa en el Monte Parnaso (¿dónde más?), con una musa que llora en su lecho, por su partida terrenal.



Entrada de Jesús Luján a la Revista Moderna. En esta pintura de Ruelas se puede apreciar a Jesús Luján, en un caballo blanco; a  Jesús E. Valenzuela, como centauro; a José Juan Tablada como un loro; a Jesús F. Contreras como un cuervo con el ala desprendida; a Jesús Urueta al pie del árbol con fisonomía fantástica y con unas esferas doradas; a Leandro Izaguirre, como un fauno custodiando una bolsa de dinero; a Bernardo Cuoto Castillo; a unos mellizos que representan a los poetas Balbino Dávalos y Efrén Rebolledo; y por último un fauno pende del árbol por el cuello, es el mismo Julio Ruelas suspendido y asfixiado por los cabellos que nacen del árbol.

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*"El hecho aconteció el 16 de septiembre de 1907, por la tarde. Ruelas fue sepultado en el cementerio de Montparnase (sic), donde el escultor Arnulfo Domínguez Bello, levantó su monumento, descrito años después poéticamente por Amado Nervo. Jesús F. Luján se encargó tanto de financiar el entierro y de costear el monumento, cuanto de recoger las obras que Ruelas tenía consigo y de enviarlas a su hermano Aurelio". (Conde, Teresa del. [1976]. Julio Ruelas. Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM, pág. 26)

Para saber un poco más acerca de Julio Ruelas, visiten el portal Sepiensa; y para conocer más sobre su obra, pueden visitar el Museo Blaisten, ubicado en el CCU Tlatelolco.

miércoles, diciembre 21, 2005

La muerte tiene permiso

“Pos muchas gracias por el permiso, porque como
nadie nos hacía caso, desde ayer el Presidente
Municipal de San Juan de las Manzadas está difunto”
de «La Muerte tiene permiso»
por Edmundo Valadés

Señoras y señores
con su permiso
sin su autorización
la algarabía se entrelaza
en muñones
la sentencia regocijará
los corazones

diría un dicho
que sólo matrimonio
y mortaja del
celeste augurio
baja y nos rebaja
pero el martirio
nos carcome
desde el lúgubre
y sinuoso suelo
que nos calza

señoras y señores
difuntos y difuntas
será mi percepción
pero entre vivo y muerto
tan sólo hay un trecho
el del escarmiento
porque es de perdones
que están hechos los clamores
y sin peticiones
jamás habrá salvaciones

señorita muerte
¿o serás señora?
concédeme tan sólo esto
si serás amable
harás mi agonía
una llovizna de aciertos
no un pálido y agudo
desdén
de rencores desiertos

vivos muertos y arrimados
sabrán retornar sin vida
sabrán recordar la memoria
perdida
la trágica comedia vivida

regocijaos hermanos vivientes
que aún no la hemos topado
y pobre de aquellos difuntos
que sin prisa fueron turbados
porque así es la sentencia que ultraja
así es el camino trazado

aún señoras / aún señores
si me lo permiten
y con la vida que aún me queda
puedo decirlo con sinceridad
si algún día he de morir
entiérrenme sin ceremonias
para que no haya ningún pretexto
en el alto cielo / o el frío abismo
para que sin jactancias
a donde vaya sea admitido

pobre martirio el del vivo
incertidumbre que causa el suplicio
venidero o adquirido
moribundo o fallecido
dependiendo de tal caso o de aquel
si se avecina o regocija
si se alucina o se cordura
si homicida o masoquista

y pobre de mí
que pasará de mí
que aún en vida me acuerdo
de ti
que sin muerte te pienso
y con sumisión te pido permiso
porque esa virtud es tu cobijo
la de la última y capital decisión
la de pobres y ricos tu misión