…entre el madrigal y los sueños repletos de celos, el príncipe de Venosa y conde de Conza, Carlo Gesualdo, quien asesinara a la esposa y su amante”, no sin antes repetir para sí: “soy Mario quien en libaciones de música y canto, me atraganto con la sangre de mi esposa envuelta entre los brazos de su amante, para que así…
Carlo Gesualdo
La poesía es decir que nada tengo... y esto no lo estoy diciendo yo
John Cage
La felicidad es el deseo de repetir
Milan Kundera
La luz en el oído es el teatro de la música eterna
Alberto Blanco
[...]
Una idea que emerge de otra idea
para colapsar en una idea
que sucumbe ante el terrible
escrutinio de la misma idea...
...quizá eso sea El Arte de la Fuga.
[...]
La idea es la siguiente, aunque por consiguiente no hay ninguna idea que preceda o anteceda al deseo de querer verter incontenibles palabras que fueron dispuestas unas a otras sin ningún orden preestablecido.
Que Cortázar haya tenido la intención de escribir un cuento (Clone), con la estructura musical de la Ofrenda Musical, no tiene nada que ver con Bach, así como Federico II (El Grande), no tiene motivos para alardear por haber escrito un tema musical (con su flauta telemanniana), usado por Bach para escribir una obra contrapuntística que ahora es considerada una de las más geniales de la historia.
Que Sofia Gubaidulina haya ofrendando una ofrenda (Offertorium) a la Ofrenda Musical de Bach, que a su vez es una ofrenda a la excelsa presencia del (no conocido por sus habilidades en la flauta) rey de Prusia, Federico II; no tiene relación con Carlo Gesualdo o con el cronopio que escribe y describe con fidelidad las causas por las que Mario escucha madrigales de Gesualdo, y ni siquiera porque yo ahora escuche el Ricercar a 6 voces que Webern escribió como recuerdo a la Ofrenda que recibió un monarca de un verdadero monarca.
Que yo escriba sobre Bach y Federico, y la extensa obra que nació de su (por poco efímero) encuentro, no tiene nada que ver con la verdadera obra que nació de este (afortunado) suceso.
Entonces, el poema... / ¿Poema? Oh no, oh no / Fíjese qué lástima, pensar que iba tan bien hasta hace unos años, a pesar de ciertos excesos verbales, y ahora sí, de golpe... / Debe ser el oro de Moscú, a menos que sean dólares de la CIA, que también pagó a Cohn-Bendit / Insultar a la poesía, esa cosa tan delicada / Con rima y ritmo / Con metáforas / Con muchísimos sauces / Igual que esos concretos, dígame un poco, que le hacen poemas con figurtiras y pedazos de palabras todo pegado / La poesía es como un aire suave de pausados giros y no debe de rozar para nada a la política / No empleará jamás palabras tales como Fidel o Mao, se mecerá en la metafísica y en la erótica que ya son bastantes, porque a veces... / Lo que pasa es que está de moda hacerse el duro y, claro, él aprovecha, niño terrible tira de culo críticos ponderados / No importa, m'hijita, la poesía seguirá poniendo sonetos, es una gayinita cumplidora / Sí pero habría que prohibir, digo bien, PROHIBIR una cosa como ésta, doctor Lastra /Es que no tenemos gobiernos fuerte, señora, se lo digo yo, hasta los Keneddy estaban sobornados por los comunistas, tengo pruebas /