[Para el tiempo consumido]
Permanecí despierto
por horas
las gotas
surcaban mi rostro
el cielo
caía a cantaros
la puerta
rechinaba un salmo
disonante
un haikú
brotaba con
cada segundo
del reloj
[...]
en aquel instante
tenebroso,
las ideas se
volcaron
como consumidas
por el silencio
nocturno de los grillos
un tango
bailoteó con
el recuerdo
consumido
en mi memoria
... y así
volando
el semblante
de aquel rostro
me mostró
que las sombras
dialogan
con nosotros
mientras
los gatos
se acurrucan
en tu cuerpo











