jueves, mayo 17, 2007

Conejos de ojos rojos

una noche sola contra el viento
y contra el ocaso
y contra la luna
y contra la sola sombra
que lo oscurece todo

así el conejo solo
reflejado ante la luna
ante la sola duda
de una sombra
proyectada hacia la nada

no eran sus ojos
los ojos rojos
que ya no asestaban
a provocar la sola duda
de la frugal noticia
que sólo es viento

noche duda
y duda sombra

la simple idea
de estar solo
ante la luna
lo hizo
comprender
la paradoja

los conejos
de ojos rojos
son miradas
transparentes

apenas calladas
apenas sedientas

se disparan
hacia el centro
de su alma

pero se apaciguan
para siempre
ante las sombras


2 comentarios:

soy13 dijo...

Lluis,

una noche sola contra el viento. . .
pienso en la entrada lúgubre. También en el pelaje del conejo. Ahí, en contraste: un abismo.

así el conejo solo. . .
La proyección con la luna y la nada me hizo evocar reflejos de vampiros, no como esas estupideces de televisión, sino sólo del reflejo ausente.

no eran sus ojos. . .
me mantienen, los ojos rojos cautivo. ¿Cómo incógnita? Como el rompecabezas que por ahora no resuelvo.

noche duda
y duda sombra

círculo oscuro, pienso

la simple idea. . .
respuesta al problema: la luna, pero ahí la paradoja que interpreto -acaso igual tú: el reflejo vacío

los conejos. . .
el ojo escarlata y lo traslúcido: nueva edificación que hace, incluso, más claro el reflejo ausente


apenas calladas
apenas sedientas

se disparan. . .
pero se apaciguan. . .

tres bloques, párrafos, donde encuentro una nueva paradoja que es el hallazgo del reflejo y la figura del conejo.

Luis Alvaz dijo...

Toda la interacción del conejo con la noche, es una interlocución de la ironía, porque evidentemente un conejo de ojos rojos es un conejo blanco (ya que el que tengan ojos rojos es ocasionado por el albinismo). Pero un conejo blanco en las sombras, no lo es del todo, sino por el contrario. La mirada translúcida, no sólo porque su iris es transparente, sino porque de verdad un conejo mira con determinación y sin ocultar en lo absoluto nada. Es irónico, porque el ojo es transparente, pero vemos el rojo de la sangre.

El poema reproduce un ambiente nocturno, quizás templado, y sin duda en luna llena, porque es cuando podemos mirar al conejo en la relativa oscuridad, ya que está iluminado por los destellos del astro. Evidentemente no hay luces artificiales, es más, ni siquiera hay alguien que lo mire, ya que los conejos, seres de la noche, se suelen ocultar de cualquier cosa que parezca su depredador.

Me gustó mucho tu análisis e interpretación. Creo que le añade gran significación a lo escrito.

Ya he leído tus nuevos escritos, pero aún no he tenido suficiente tiempo de comentarlos. Sin embargo, no tardaré mucho en hacerlo.

Saludos