sábado, noviembre 11, 2006

Manifiesto Misoneísta

La realidad es una ilusión, la más arraigada de todas, y por ende, la única verificable.

La ilusión de la realidad corresponde a la ilusión metamorfoseada de los sentidos, o la capacidad sensible del hombre por corresponder al mundo que lo rodea, o lo que él percibe que le rodea; y es así, centros del orbe: andamos tras el escrutinio de aquello, que como soles que somos, nos circunda (nos orbita).

No soy misoneísta, sólo odio las novedades.

[cita] “…no me interesan o sorprenden las novedades, acaso porque advierto que nada esencialmente nuevo hay en ellas y que no pasan de ser tímidas variaciones” (Borges, El Congreso).

El movimiento misoneísta, no pretende la subversión, pero tampoco intenta desechar el arte correspondiente al periodo actual, denominado, postmodernismo.
















El misoneísmo sólo es un punto de vista, con un escrutinio basado en los movimientos artísticos del pasado, en especial las vanguardias que se gestaron en el siglo XX.

El misoneísmo se contrapone al arte que han creado las corrientes mediáticas, así como la llamada Industria Cultural; ergo el kitsch o al arte que tiene simples fines publicitarios, mercantiles y propagandísticos.

El misoneísmo no es un movimiento de colectividad gregaria; todos sus miembros operan desde la soledad y su propia convicción estilística, que ha sido gestada en contraposición de las visiones estéticas de la moda.

El misoneísmo no tiene un creador o una figura paterna a la cual seguir; sin embargo cada uno de los miembros podrá usar de estandarte, de la música, la poesía, la pintura, o cualquier tipo de creación artística, de cualquier efigie mítica que no contraponga los principios básicos de este movimiento.

Nuestro movimiento es de naturaleza ecléctica; todo aquel artista o amante de las artes que se sienta vinculado, aunque sea un poco, a los postulados aquí dictados, podrá agregarse sin necesidad de jurar estos preceptos, por no ser estos de carácter axiomático, dogmático o fundamentalista.

El misoneísmo clama: “el sueño no ha muerto”.

El misoneísmo añora a las quimeras, a las utopías, a las parcas que cabalgan en unicornios, al insensato que canta con voz de camello, a las escamas en la piel sin sangre, a los regocijos que nacen del dolor, a las clemencias que hieren la justicia, al rechazo del progresismo iracundo, al voyeur de la palabra, a la parodia de la vida diaria, a la ironía preñada de sarcasmo, a la pendenciera frase que lanza caricias sutilmente.

Luis Alvaz

2 comentarios:

Patricia dijo...

Hola, me gusta lo que escribiste acerca del Misonéismo, no sabía que era, y me ha quedado muy claro según tu escrito, veo q estas metido en el medio y me gustaría que me recomendarás autores... t lo agradecería mucho.

Agmer Filial Bovril dijo...

muy interesante, quiero que me devuelvas el comentario asi me queda tu dirección , y de paso no me pongo a innovar en el tema de buscar cosas nuevas en la pc (para guardar direcciones y esas cosas)