miércoles, diciembre 21, 2005

Soneto Salvador en el Día del Ocaso

A la memoria de todo un pueblo

“Para matar al hombre que era un pueblo,
tuvieron que quedarse sin
el pueblo”
M. Benedetti

No me culpes por sentir nostalgia en este día,
Fue el sueño del pueblo y es el sueño de la humanidad,
Redentor de miles, forjador de la nueva sociedad,
Aquél que sin arrogancia golpeó a las huestes de la tiranía.

No fue una simple muerte, fue una crueldad,
Al pobre relegaron, ahora todo es agonía,
A la tierra hirieron con la sangre que no correría,
Desde el desierto extremo hasta la austral frialdad.

Tu patria reclama al presidente que sería,
Fuera al que con infamias esparció la maldad,
Ahora la gente te recuerda con alegría.

Estás en el arriero y en toda la realidad,
La lealtad a tu memoria será siempre nuestra compañía,
Porque naciste para ser la inmortal utopía.

1 comentario:

Sill Scaroni dijo...

Allende es inmortal.