sábado, diciembre 24, 2005

Valparaíso

“Acabamos de abandonar Tierra del Fuego;
¡qué cambio!, ¡qué delicioso nos parece todo esto aquí:
tan transparente es la atmósfera, tan puro y azul es el
cielo, tanto brilla el sol, tanta vida parece rebosar la naturaleza!”
“El 23 de Julio en Valparaíso”
Charles Darwin


Fue una tarde de invierno
en que el puerto nos recibió
como sólo él sabe hacerlo,
con gran hospitalidad,
con el gentil acento de sus
habitantes
con la gracia juvenil de las
porteñas
con carretes, charangos
asados y quenas

la música alegra los corazones
en el jota cruz que guarda mi nombre
la nostalgia que despierta el mar
la plaza Sotomayor con su tibia paz

cerros entre cerros, no puedo decir más
los ascensores nos conducen
entre andenes y calles tan estrechas
que parecieran hechas con espontaneidad

el mar nos observa frío y agitado
el viento oscila las banderas,
nos hace temblar y pensar
en un pueblo lleno de historias
en la ciudad de memorias
donde algunos cuentan, Arturo Prat
saltó del Esmeralda al Huáscar
poniendo heroico fin a su gran
existencia

Ciudad pionera de tu país
puerto querido de América
siempre mirarás hacia el oeste
siempre hacia el Pacífico
como esperando al viajero
con tus brazos bien abiertos;
bahía inocente que cautivas
con tu Sebastiana que aún
añora al poeta
con tu libertad de luto Salvador,
con tus casas como asistentes
al espectáculo de luces pintadas
entre cimas menguadas

ni un milímetro vacío
el anfiteatro está repleto
los fulgores llenan los silencios
la vida vuelve a aparecer;
y es que tus días fríos
tus días soleados
son de fiesta y de encuentros
de festejos y melancolías
donde la vista se nubla
y el paladar se colma de vino

lo que falta decir de Valparaíso
es que no aguanto su partida
como lo dice una canción
“no se puede vivir sin conocerlo /
no se puede dejar sin que nos falte”

y tengo que confesarlo,
sin miedo a reprimendas,
que es el único puerto que
yo extraño


No hay comentarios.: