lunes, noviembre 13, 2006

Ángel

Ángel inocente
en la llovizna,
te escurres y
lloras sin el
auxilio de un
extraño

ángel hiriente
de sueños,
las avenidas
se abren paso
ante tus alas

ángel de vestigios
arcaicos,
tus atavíos
sólo cubren
al silencio

ángel que no nace
con dos alas,
se confunde
fácilmente
con nosotros

ángel del diluvio
inmaculado,
los ojos se
me escurren
en cien ríos

ángel no caído
aquí en la tierra,
tu reino se bifurca
al horizonte

ángel no tropieces
en mis versos,
que te envuelven
para siempre
entre mis manos

ángel de cabellos
enredados,
en mis dedos
que se enredan /
tus cabellos

ángel inerme entre
las sábanas,
y tus alas nacen
de caricias
del rocío

ángel de mis sueños
olvidados,
cuando tu sombra
sea el alquitrán
de mi sendero,
yo te seguiré
en todo momento,
como linterna o
llama fatua,
de las baldosas
y los eneros

ángel que en el cuadro
no me miras,
por lo menos piensa
que yo sí
te estoy mirando

Ángel...
caminas junto al
suelo de mortales...
junto a mis pies
desnudos...
también el ángel
vuela raso,
a mi lado,
el ángel de la lluvia
acaricia
mis manos

À plein-air


La disección de los ojos de Monet hubiera demostrado
que Monet poseía ojos de mosca; ojos forzados por
innumerables ojitos que distinguen con nitidez los más
sutiles matices de un color pero que, siendo ojos
autónomos, perciben esos matices independientemente, sin
alcanzar una visión sintética de conjunto.
Oliverio Girondo, «Membretes»

à Claude Monet
Hay un rayo de luz
que oblicuo mengua
mis ojos extraviados
en el cuadro

dentro de matizados
cielos, un amarillo intenso /
un fraguar de polvo
en la promenade de la
sala en silencio

viento quizás infame
todo lo aterrizas en el lienzo
el pincel cicatriza las heridas
las aureolas del sol astro
se mantienen erguidas en tu mano

la ceguera promiscua
la incipiente oscuridad
del jardín de ornato

y en el crepúsculo de tus días
el silencio se mezcla
con colores

à plein-air nos pintaste
el futuro
de otros astros de otros cielos
advenedizos o tiznados /
de colores o desnudos
en el movimiento
perpetuo de tus manos

vasallo del destino inmenso
Monet desatino del tiempo
atemorizado el cincel del orbe
amordazado el realismo sin viento

domingo, noviembre 12, 2006

Apollinaire


Facilísimo haber previsto la muerte de Apollinaire, dado
que el cerebro de Apollinaire era una fábrica de pirotecnia
que constantemente inventaba los más bellos juegos de
artificio, los cohetes de más lindo color, y era fatal que al
primero que se le escapara entre el fango de la trinchera,
una granada le rebanara el cráneo.
[Oliverio Girondo, "Membretes"]
[Poema creado con la técnica de "escritura automática"]

Perdido en el viento
que quizás te entregas al periódico
de la luz en la torre más alta de
                           P
                          a r
                         í     s
o el destierro autónomo de una bala perdida,
y tu cabeza de rodillas

perdida en las socorridas piernas
de una dama ciega,

o pregonando la llama del sueño,

me entierras una alcachofa
             en el oído izquierdo,
y ahí paciente me domino
hasta las ansias de tomar el papel
         y romperlo en tus dos manos.

Apollinaire
              de amargos desconsuelos,
si moriste bien,
                      de la más terrible
                             de las influenzas,
de la terrible mata española,
o la voraz e inverosímil saeta
                 del silencio promiscuo
                 del cerebro marchito,
ahora más marchito
por la bala que propaga ansiedades
                        o caóticos encuentros.

Si me apoyo en tus caligramas,
             o en tus pendencieras letras,
prefiero ahogar la tiza en mi lengua,
             en el entierro inhumano
             que cautivas…

me cautivas con tu paloma apuñalada
y el chorro de agua
________

[Escuchar el poema en Radioarte]

A Miró

[Una gota de rocío
cayendo desde el ala
de un ave despierta
a Rosalie, que dormía
en la sombra
de una telaraña]

Miró
el arcano deseo
de ser hueste
del más allá

o Miró
en la sombra de
un pestañeo…
dormido
como siempre,
o como siempre
se huele la axila
para amortiguar
la dura sombra
de olor tras
fulminarlo de golpe

Miró a la
niña ciega,
a la duda-tregua
al situarse
en la antes sombra
de un abeto
destrozado
en medio del jardín

o Miró hasta
que de pronto se
derrumbó la sed
de tenerte y ahogarte
para siempre
el desamparo
que no te causa
mi ausencia

Miró cubierta
la ahora cierta
mentira,
que lo fue
hasta que verdad
se colmaron
mis falaces
fauces
vórtices
que hartan
tus oídos
crédulos

o Miró hasta
siempre
la angustia
que cuelga
de tus labios;

ahí Miró
plasmó en
pinceles
lo que observo
ahora
y no lo creo

Miró te crea
o te deshace,
si bien te adora,
si bien de ahora
mata
en vacías pinceladas
de aflicción

Luis Alvaz

sábado, noviembre 11, 2006

Manifiesto Misoneísta

La realidad es una ilusión, la más arraigada de todas, y por ende, la única verificable.

La ilusión de la realidad corresponde a la ilusión metamorfoseada de los sentidos, o la capacidad sensible del hombre por corresponder al mundo que lo rodea, o lo que él percibe que le rodea; y es así, centros del orbe: andamos tras el escrutinio de aquello, que como soles que somos, nos circunda (nos orbita).

No soy misoneísta, sólo odio las novedades.

[cita] “…no me interesan o sorprenden las novedades, acaso porque advierto que nada esencialmente nuevo hay en ellas y que no pasan de ser tímidas variaciones” (Borges, El Congreso).

El movimiento misoneísta, no pretende la subversión, pero tampoco intenta desechar el arte correspondiente al periodo actual, denominado, postmodernismo.
















El misoneísmo sólo es un punto de vista, con un escrutinio basado en los movimientos artísticos del pasado, en especial las vanguardias que se gestaron en el siglo XX.

El misoneísmo se contrapone al arte que han creado las corrientes mediáticas, así como la llamada Industria Cultural; ergo el kitsch o al arte que tiene simples fines publicitarios, mercantiles y propagandísticos.

El misoneísmo no es un movimiento de colectividad gregaria; todos sus miembros operan desde la soledad y su propia convicción estilística, que ha sido gestada en contraposición de las visiones estéticas de la moda.

El misoneísmo no tiene un creador o una figura paterna a la cual seguir; sin embargo cada uno de los miembros podrá usar de estandarte, de la música, la poesía, la pintura, o cualquier tipo de creación artística, de cualquier efigie mítica que no contraponga los principios básicos de este movimiento.

Nuestro movimiento es de naturaleza ecléctica; todo aquel artista o amante de las artes que se sienta vinculado, aunque sea un poco, a los postulados aquí dictados, podrá agregarse sin necesidad de jurar estos preceptos, por no ser estos de carácter axiomático, dogmático o fundamentalista.

El misoneísmo clama: “el sueño no ha muerto”.

El misoneísmo añora a las quimeras, a las utopías, a las parcas que cabalgan en unicornios, al insensato que canta con voz de camello, a las escamas en la piel sin sangre, a los regocijos que nacen del dolor, a las clemencias que hieren la justicia, al rechazo del progresismo iracundo, al voyeur de la palabra, a la parodia de la vida diaria, a la ironía preñada de sarcasmo, a la pendenciera frase que lanza caricias sutilmente.

Luis Alvaz

Ceci n'est pas un poème

À Magritte

[Imagine que aquí
                 hay letras,
                  ¿qué le dicen?]

Una paloma cubre
                           aquel rostro
donde quiera que lo mire,

o es que la paloma
cubre mi mirada
sobre el rostro
                         que no miro

hay un ramaje
                   en la serpiente
                        de mi herida

y la herida que es
                         serpiente
                             ondula-repta
por las arenas-dunas
de mi piel escamosa

las sombras vierten luces
y vertidas sombras
                              en la noche
no se cuelan en la luz
                              que se advierte
                    en la negrura-noche-luna

el sudor deviene en música
y la sal-sustancia-noche-tregua
se asemeja al mar de oscura
                                lucidez nocturna

hace un rayo o dos tormentas
de tus ojos

caí en la cuenta de tus
                           lágrimas
                                  de arena

de esa arena fértil
                y en tus ojos
                           se me escurren

de esa arena virgen
              de tu aroma
                        que me ciega

de esa arena     una paloma
                                     ciega

que me ciega      de ceguera
o yo tan ciego    que no miro
a la paloma        que me ciega

y ahora mismo
                           no te miro
y con certeza
                            si te miro
no lo sé
                            cuando te miro

en la sombra de un árbol
un hada se columpia

era un árbol          donde el hada
se columpia          en el ramaje
                              de su sombra

miro al árbol de las hadas
sólo hay hadas
                             en las sombras

el viento se mece colindante
                          con las almas
las que guía      suavemente
al umbral          del cielo vacuo

era un cielo      ahí está
                          y no lo miro

ahora veo           a la paloma
y nubla al cielo
                           en mi mirada

ceci n'est pas une pomme

…n'est pas une pipe

…n'est pas une colombe

               non plus un poème

[imagine que aquí hubo
letras ¿qué le dijeron?]



jueves, mayo 25, 2006

Rascacielos

r
a
s
c
a
ci
elos
pero al
cielo no
haces gracia
edifico de cristales
edifico de arrabales
edificio de calumnia
edificio en las alturas
rascas y no alcanzas
rascas y haces gracia
rascas y el cielo lanza
hoscas luces de color
que te hacen recordar
al suelo que te asienta
y estás tan indefenso
rascacielos del miedo
a caer de cien pisos al
suelo / muerte infame
borrascacielos sereno
viento que deshaces /
te oscila el ventarrón
flaqueas con el fuego
te tortura las entrañas
rascacielos de cuerdos
y se atan a una cuerda
se atan al abismo ciego
rascacielos de tormenta
rascacielos tan distante
tan lejano al cielo y los
transeúntes fríos suelos
rascacielos pero el cielo
no fluctúa / y en cambio
amenaza con descender
y hacerte polvo ceguera
de cenizas resurge babel
/ hacia el cielo miramos
hechizados y angustiosos
en tus cimientos el hombre se maravilla
¿qué te hizo pensar que algún día te apartarías de la tierra?

sábado, enero 28, 2006

Al piano le duele el silencio

"A un Mozart lleno de vida"

Unas manos calan hondo
otras interpelan la ojeriza
y las tuyas
que en un corcel cabalgan
hasta crean vida

todos cantan según tu designio
pero el piano aguarda
a que un nido se forme
en las cuerdas ya flojas
y un andante que perece
a falta de manos

en un cuarto de enseres
yace un retrato
sobre el piano demolido

inquietos pianistas
trataron de domarlo
con todo su afán
llamearon la hiel
y el piano adolorido
clausuraba su tapa
de repente

acordes de sangre
un rencor derramado

sus últimas palabras
—antes de la arremetida
de cien mutilados dedos—
fue un silencio de ráfaga
que bloqueo los veinte oídos
para siempre

¿qué desamparo le espera?
un piano que se niega a ser tocado

la tregua al fin llegó
y los dedos sanos se alejan
del extraño temperado

cuentan las historias
que una llama nace del metal
y las cuerdas se funden
como castigo a su rebeldía
y un dolor de prometeo
lo invade a diario

pero el teclado sigue en pie
al fondo del pabellón
y una silueta se avista
de vez en vez

lanza rumores de esperanza
porque un día cesará la congoja
y la llama fría
renovará las entrañas
y la tapa desistirá
y un par de manos firmes
las creadoras de vida
recorrerán el teclado
como hace
doscientos
cincuenta años
cuando nació
un piano

Al piano le falta una tecla

nadie toca el viejo piano
lo descartan cuando el solista
mira su dentadura

se sienta y refunfuña
¡esto es una grosería!
no puedo tocar nada
en teclas desprendidas

nadie intuye
que el piano
víctima del escorbuto
no tiene culpa

y desdentado se desafina
y chimuelo se obstruye
incompleto no comprende
porqué nada es como antaño
cuando Vladimir
hizo añicos diez cuerdas
en un santiamén
fueron repuestas

no así las teclas
que sin marfil
se oyen deshechas
desinfladas
corrompidas

y ese espacio negro
alguna vez fue el do central
se ha convertido
en el hueco ufanado
del desprecio

Al piano le falla la memoria

Hay pianos con amnesia

olvidan que son temperados

parlotean cenizas desentonadas

incluso algunos mastican clavos

para cambiar su voz tonal

y los más desesperados

por este alzheimer [musical]

se lanzaron al abismo

para en agonía

un estruendo

dodecafónico

aullar




miércoles, diciembre 28, 2005

Tu cuerpo de mujer

Jugar con tu cuerpo
como un niño juega
entretenido con su volantín
o a la pelota en el jardín

me prestas tu cuerpo
no hay tiempo de portarlo
ni de vestirlo
nunca jugué a las muñecas

para tener tu cuerpo
lo que necesitaría
es tiempo y un poco de talento
para acariciar donde es debido
para evitar el albedrío
de un risa ensimismada
en las cosquillas de tu panza

con tu cuerpo frío y llano
se pueden experimentar
todo tipo de hormigueos
el que recorre toda la espalda
y llega a la cintura
el que nace en tus plantas
o pantorrillas, y atraviesa
como áspide tu espina
y se coloca en tu cuello
y se desparrama y se abisma
en tu pecho a calambres

pensarás que es pequeño
tu cuerpo de enjambres
pero en realidad es tan basto
como un bosque de acacias
de temperamento cálido
de alturas insospechadas
e ilusiones que nostalgian

no sólo fue un sueño
yo fui el usurero
y tu la prestamista
de un cuerpo
hecho trizas


Luis Alvaz
28 - diciembre - 2005

martes, diciembre 27, 2005

Como un cigarro

Fúmame
te espero con ansias
envuélveme
en un papel arroz
átame en tus labios
sin prisa y sin llantos
mientras me atrapas
y cobijas

cuando me aspires
sostenme tanto tiempo
largo tiempo
en tu pecho
en tus pulmones
que yo rondaré
para dejarte sin aliento

embriágate un poco de mí
aspira mi sufrimiento
y de dicha colma tu ambiente
cuando refulgente
de ti
salga inspirado

lunes, diciembre 26, 2005

Recuerdo expresso

Noctámbulo despierto
pero hay un recuerdo
no en mi armario
tampoco cuelga en las paredes
simple memoria funciona
como silbido distante

ayer fue funesto
hoy es simple y tierno
salvo el lápiz que no encuentro
ni el lapicero ya seco

a sorbos bebo el recuerdo
tan caliente es, que me alienta
y algo palpita cerca de mi oído
es un grave y agudo
de dos manos que sin dicha
cantan un salmo decapitado
suaves recuerdos de la noche
o de una tristeza que precede
a la enorme dicha del desastre

en re bemol un andante
como pájaro que nunca
ha partido hacia el cadalso
de un rapaz que tiene en sus garras
la fama de haber desemplumado
el sueño de doscientastreintaidos
impertinentes aves

yo tomo y tomo
de aquel funesto recuerdo
que nació en la cándida
mañana de un terrible
lunes sin aves que canten
sólo dos manos
que aún palpitan
un Si mayor que no
colma mi vista

si mañana despierto
y recuerdo que en el estante
hay un sorbo de memorias
me alejaré cuanto antes
porque ese vertedero
no es para saciar mi sangre
ni mi vanagloria
sino de enfermos mentales
mi fe de certidumbres
y cuerdos cabales

desde que el fantasma
del felino desembocó
de nuevo en un martirio
pequeño alarido
sin un solo maullido
yo descargo mi ira
en la tóxica bebida
que me abisma del desierto
también me sacia de vanos
y trémulos cielos

pero esta matinal historia
que de glorias escatima
no es tímida y refulgente
es serena pero te escalofría
y antes de que huyas
ya estarás fría de calambres
que te obligan
a beber del recuerdo
a serenarte con el
oscuro embrujo
que ya embriaga
mis venas y arterias

una trilogía que empalaga
porque no exenta de turrones
ni vainilla que me alienta
se encuentra este recuerdo
que no llegó por tu encuentro
sino por un hechizo
que bebo a sorbos
y nunca logro expulsar

será cierto que en una taza
acumulo rechazos y dichas
se encuentran los sermones
de un laberinto y yo sin alas
que me cabalguen hacia tu astro
sin rastros en la tierra

será tan cierto que no concilio
ni en un convento la calma
que arrope mi ansiedad de acurrucarme
en tus agobios y en quimeras
o tal vez un ser multiforme
que desgarre entrañas
no como tú lo haces
sino de forma tierna
y que arroje al barranco
las vísceras que me cuelgan
para que te estremezcas
y te tomes mi recuerdo

el oscuro embrujo
que en ocasiones
acompañas con amaretto
en cambio yo
lo prefiero
expresso

sábado, diciembre 24, 2005

Valparaíso

“Acabamos de abandonar Tierra del Fuego;
¡qué cambio!, ¡qué delicioso nos parece todo esto aquí:
tan transparente es la atmósfera, tan puro y azul es el
cielo, tanto brilla el sol, tanta vida parece rebosar la naturaleza!”
“El 23 de Julio en Valparaíso”
Charles Darwin


Fue una tarde de invierno
en que el puerto nos recibió
como sólo él sabe hacerlo,
con gran hospitalidad,
con el gentil acento de sus
habitantes
con la gracia juvenil de las
porteñas
con carretes, charangos
asados y quenas

la música alegra los corazones
en el jota cruz que guarda mi nombre
la nostalgia que despierta el mar
la plaza Sotomayor con su tibia paz

cerros entre cerros, no puedo decir más
los ascensores nos conducen
entre andenes y calles tan estrechas
que parecieran hechas con espontaneidad

el mar nos observa frío y agitado
el viento oscila las banderas,
nos hace temblar y pensar
en un pueblo lleno de historias
en la ciudad de memorias
donde algunos cuentan, Arturo Prat
saltó del Esmeralda al Huáscar
poniendo heroico fin a su gran
existencia

Ciudad pionera de tu país
puerto querido de América
siempre mirarás hacia el oeste
siempre hacia el Pacífico
como esperando al viajero
con tus brazos bien abiertos;
bahía inocente que cautivas
con tu Sebastiana que aún
añora al poeta
con tu libertad de luto Salvador,
con tus casas como asistentes
al espectáculo de luces pintadas
entre cimas menguadas

ni un milímetro vacío
el anfiteatro está repleto
los fulgores llenan los silencios
la vida vuelve a aparecer;
y es que tus días fríos
tus días soleados
son de fiesta y de encuentros
de festejos y melancolías
donde la vista se nubla
y el paladar se colma de vino

lo que falta decir de Valparaíso
es que no aguanto su partida
como lo dice una canción
“no se puede vivir sin conocerlo /
no se puede dejar sin que nos falte”

y tengo que confesarlo,
sin miedo a reprimendas,
que es el único puerto que
yo extraño


jueves, diciembre 22, 2005

Pinceladas atonales

A la memoria de Wassily Kandinsky

“Los que a usted lo conocían bien,
no lo reconocerán [...] pero quienes
no lo conocen, lo reconocerán muy bien”
Kokoschka


Música
saeta
y fulgores de fuego

tú los plasmaste
los arrojaste
en lo plano
en lo terreno
y creaste
la vida

improvisación
composición
color
y cacofonía
en un torrente
de infusión /
de potestad

tu disonancia
es música
estrellada
en un capricho
matinal /
en un refugio
de líneas
que marcan
de sangre
un muro
de piel

te conozco
no te reconozco
pero jamás te conocí /
y con tus sonidos
contrastantes
o tu otoño en
bavaria /
puedo examinarte
engendrarte
sin añorarte

aún te miro
no en pinceladas
sino en sonidos
que tú no creaste

en un Pierrot
o Erwantung
que Schoenberg
supo copiar
de tu expresión
y salpicarla
en lienzos de color
que sabotearon
los cromatismos
y los modismos
de terceras
quintas
para hacerlos
terrones
sinsabores /
sonidos
eslabones

no fuiste
el único
músico acomplejado

tu teclado
es el color
de la armonía /
son tus ojos
de alma /
tus múltiples
cuerdas
como un piano
se traducen
en los cuadros
que se arpegian
en las sombras

me trasladas
fuera del lienzo
y de la partitura /
hacia la sala
de conciertos /
donde no eres
el directoreres la orquesta

miércoles, diciembre 21, 2005

Peticiones a una musa

“Nunca he dejado de llevar la vida humilde que puede
permitirse un modesto empleado de correos. ¡Pues! mi
mujer —que tiene la manía de pensar en voz alta y de decir
todo lo que le pasa por la cabeza— se empeña en atribuirme
los destinos más absurdos que pueden imaginarse”
Oliverio Girondo


Me opongo rotundamente a quebrantar mis convicciones por crearte una sonrisa
me niego a saberte mejor por el pequeño placer de tus labios o cobijos
no estaré dispuesto a sabotear mis instintos por honrar a tu persona
negaré a toda costa tu voz si osas callar estas entrañas
no aprobaré tus caderas si me turban ideales y socavan mi razón
desdeñaré tu belleza si me asombra más que la música de mis pensamientos
saciaré mi escrito voraz con tu dolor, tu dicha, quebranto y tristeza
ignoraré tu aliento cándido por el hedor de tu salina sudoración
no flaquearé ante tus remilgos, más bien me causan repulsión
seré tu inquisidor, nunca salvador de males, insultos o escarnios
declararé mi amor a las letras, no a tu sensibilidad o infusión
minaré de odios tus amores, para que no me causen distracción
no palideceré ante tus sinuosos halagos, que rechazaré sin tentación
tu vientre es tan suave que no dudaré en usarlo de cojín o respaldo
tu pecho no es grande pero tiene el tamaño perfecto para mis manos
tu voz es de ángeles pero nada mejor que tu silencio reprimido
tus vestidos me estorban, desatar amarres desgasta mi agudeza
el sabor de tu boca me empalaga, con vino es mucho mejor
no te exhibas como musa, negarás a todos tal calificativo
no serás poesía, ni compañía, ni inspiración, ni el recinto de suplicios
tan sólo serás silueta, la sombra, perdición, el rescoldo fatuo del placer


El Lado Oscuro del Corazón, escena
en donde Oliverio recita Comunión Plenaria
de Oliverio Girondo

[...las veces que me he muerto
al ver matar a un toro

si diviso una nube
debo empernder el vuelo

si una mujer se acuesta
yo me acuesto con ella

cuántas veces me he dicho
¿seré yo esa piedra?

nunca sigo un cadáver
sin quedarme a su lado

cuando pone un huevo
yo también cacareo

basta que alguien me piense
para ser un recuerdo]

Blanco y negro a doce por siete

Intrépida faena la de enfrentarse al teclado,
Blanco-negro recorre mi mente,
Si no alcanzara mi pie el pedal,
Blanco-negro resuena en mi frente,
La onceava de meñique a pulgar evita,
Blanco-negro anuncia la muerte,
Rubato es como libertad condicional,
Blanco-negro es mi grillete,
Cruce de mano para llegar al extremo
Blanco-negro la tecla renuente,
El acorde arpegiado que llega al final.

Elogio a la Elocuencia

A la memoria de Borges

Fastuosidad discursiva,
retórica incesante que embelesa el alma
y la llena de grandeza.
Fuego fatuo que engalana lo concreto
y lo convierte en cadencia celestial.
[Preludio y Fuga, Introducción y Allegro -
Introducción a la danza.
Preámbulo a lo inconcebible]

¡Oh poeta!,
ponle fin al oprobio del discurso simple y vulgar,
entra en todos los dialectos
y envuélvelos en un canto proverbial.

¡Oh escritor!,
deshaz el hedor de la vulgaridad,
que tu pluma sea la "lengua":
el cimiento de la humanidad.

¡Oh cantor!,
tu tenaz voz será el lienzo,
nuestro oído el ocaso
del verdadero comienzo

¡Oh lector!,
que tu mente sólo sea guarida,
que tu vista sea la vereda,
que las letras sean tu vida.

George Sand



a Madame Amandine Aurore Lucie Dupin, baronesa Dudevant
"He conocido diversas clases de amor: amor de artista,
amor de mujer, amor de hermana, amor de religiosa,
amor de poeta. ¿Qué podría añadir?"

G. Sand


Muéstrame tu vientre,
mujer de sangre real,
muéstrame entre llantos,
tu Nohant celestial

Eres dueña de tus ideales,
pero esclava de tus pasiones,
entre epitafios capitales
Musset elevó sus canciones

Eres la musa de poetas
la dama de caballeros,
culto de mis querellas
mujer de cabellos negros

Mujer de letras virtuosas
no flaquees ante el amor
que con sus mazurkas
no podrás con su candor

Serás la madre amante,
serás el cimiento de la creación
te he querido vacilante
ahora eres mi gran pasión

Mujer del renacimiento,
resurgiste en las ideas,
regresa en este momento
a abrir todas las puertas.

Madame Aurore Lucie Dupin,
baronesa Dudevant,
mujer de gran casta,
te hacías llamar
George Sand

Wagneriana



Mira lo que has ocasionado en el mundo,
No fue la vida mejor contigo,
¿Acaso es la vereda peor si tu elegiaco rumbo?,
Infame arte sin tu ideal Sigfrido.

Esgrime la música del futuro incierto,
Con tus nibelungos fulgores que llenan el firmamento,
No temas al gran acierto,
Aunque con ello causes gran desconcierto.

A veces odio todo lo que representaste,
Me embelezo en tus acordes destemplados,
Nadie entiende la música que creaste,
¿Quién comprende a un genio soslayado?

Ni Solti elevó el hálito de tu canto,
Todo es insolente sin tu celestial presencia,
¿Pudo Böhm igualar tu encanto?
Ni pensado sería en tu trágica ausencia.

Música que no entendieron tus detractores,
Germania creyó en ti: oh gran patria,
Tu ocaso es el de los grandes dioses,
Tu raza inmortal es superior a la aria.

En Bayreuth voy a tu encuentro,
Tan sólo una vez concédeme esa petición,
Nunca más habrá silencio,
Junto a tu fastuosa ofuscación.

La valkiria sirve en tu copa el único vino,
El elixir se derrama por tus atavíos,
Todo tu cuerpo mojado está en el camino,
La hoja cubre tu espalda y evita el albedrío.

La llama fatua se inunda con sombríos cánticos,
Tu vida se extingue como se termina una flama,
Ni el clamor de tu estirpe logrará tus ahíncos,
Tu espíritu descansa inmortal en Valhala.